Cuando un producto destaca sobre los demás se dice que es sobresaliente. La Burgman 250 es la reina de su clase por su refinamiento, confort, detalles prácticos
y su brioso motor. Destaca por su carrocería aerodinámica, el amplio compartimento frontal, el gran panel de instrumentos, el inmovilizador electrónico con llave
codificada y el doble faro delantero. Y debajo de la carrocería, por su motor de inyección electrónica y las suspensiones cómodas y estables.
Todo un lujo de detalles. Porque siempre ha habido clases.