Arrancar la 125 confirma que la filosofía Burgman de máxima sofisticación es
perfectamente compatible con el desplazamiento urbano.
Su motor de cuatro tiempos monocilíndrico ha sido especialmente
desarrollado para ella. Se ha prestado especial atención al cálculo
y construcción de los sistemas de admisión y escape, y al volumen
del airbox, tubo de escape y silencioso, dando como resultado unas
elevadas prestaciones incluso al régimen más bajo de funcionamiento
del motor.