Te gusta el custom. Te excita la potencia. Pero también disfrutas con el suave rodar y aprecias las ventajas de un sistema de inyección electrónica. Quieres una imagen “hard-trail” como buen biker. Pero te gusta sentir un chasis estable al mando de un imponente manillar elevado. Y cuando aparcas tu máquina, quieres que salgan a relucir los cromados del faro delantero y las curvas del depósito de combustible. Que se fijen en los largos escapes tipo “slash-cut” y en el guardabarros trasero rematado en forma de colín. Y cuando hablas de ella sabes que tienes detrás toda la herencia Intruder. Con la M800 te expresas con libertad, tal como tú eres.